domingo, 19 de abril de 2009

El Ombligo



Se miraba el ombligo, aquí y allá, redondito y profundo y como no tenía fin, no dejaba de observarlo. Le intrigaba de tal manera, que de mero pasatiempo terminó por convertirse en obsesión.
A veces era tal su angustia que sentía la necesidad de compartirlo, con nadie en especial... Levantaba entonces la camisa, bajaba recatadamente el pantalón y esperaba que alguien más se interesara por él.
Damas, caballeros, acercábanse a observar. Elevando vestimentas comparaban: nada igualable al ombligo expositor.

Qué le hacía tan especial, siendo como todos un recuerdo del nacimiento?
La persona que lo ostentaba no merecía ni tan siquiera dos miradas. Sin embargo, cuando alguien curioseaba dentro, perdíase en universo infinito.

Un día decidió averiguar el secreto que entrañaba.
Tras semanas de trabajo consiguió tal dilatación que introdujo dedos, puño, brazo, hombro... y se preparó.
Primero lanzó una piedrecilla, por comprobar la profundidad del orificio. Luego, cansado de esperar y acercar la oreja, tomó una cuerda, introdujo el cabo libre y deslizándose por ella se perdió en si mismo.

29 comentarios:

Lúzbel Guerrero dijo...

¡PLÍÑ! inaugurando en Lo de mi cuate
Oiga LUPITA, ¡Ud. conoce gente rara!, ¿no?
Eso de la espeleología umbilical aún no lo he probado (es que yo no tengo ombliguito ¿sabe?, pero como que me llamo LÚZBEL GUERRERO CARMONA que lo haré en el de alguien

Oteaba Auer dijo...

Cuanta gente conocemos que tras creerse el ombligo del mundo, les encantaría saber como dilatarlo y acabar como ésta magnífica metáfora...Desgraciaill@s...en realidad, son dign@s de lástima
En esta plácida tarde de domingo me ha resultado un placer leerte y verte de nuevo por estos lares.
Feliz semana y besos :)

Belén dijo...

Pues yo conozco ombligos por los que no me importaría perderme una y otra vez...

Besicos

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Cierto y contundente el texto. Conozco algunos que andan así siempre, perdidos en su ombligo...

RAÚL dijo...

enroscamiento solipsista, como uno de esos bichos de bola (y con la misma calidad de espíritu).

Silvia_D dijo...

Lo llaman egoísmo, yo, lo llamo introspección, no sé si será bueno o malo, sólo sé que yo lo practico :)

Besitos, cariño :)

Isadora dijo...

Pues, que me ha convencido. Me he pasado media vida pretendiendo encontrar la razón de ser de determinados comportamientos humanos, sin conseguirlo, y, de un plumazo, me aclara usted algunos de ellos con su escrito.
Le explico. Siempre me pregunté por qué determinadas personas, casi siempre políticos de alto copete, se suelen considerar el ombligo del mundo y seguidamente, casi sin remedio posible, empiezan a levitar. Gracias a usted ya sé la respuesta. Ahora lo veo muy claro: mientras el resto de los sufridos mortales nos sentimos inconscientemente, diría incluso que irracionalmente, atraídos por ese ombligo presidencial, el titular del mismo, reconcentrado en si, se dedica a la introspección, esa que le convierte ante si mismo en ingrávido, celestial y acertado irremisiblemente, de esos que no tienen más remedio que morir de éxito, que debe ser la única muerte que no es del todo absurda e inútil. En fin, que lo que hechiza no es la persona, ni lo que dice, ni lo que propone, hechiza su ombligo, el mismo que protege a su titular de la consabida maledicencia general convirtiéndose, al adentrarse en él, en su inexpugnable torre de marfil.
No sé, no sé si era esto lo que prendía decir, pero ahí lo dejo tal y como se me ha ocurrido.

elHermitaño dijo...

Eso de perderse en sí mismo, voluntaria y valientemente, suena bien. Hay todo un mundo por descubrir ahí fuera (quiero decir, aquí dentro). La curiosidad siempre ha matado al gato... aunque también le ha permitido sobrevivir en más de una ocasión.

Lo que ignoramos de ese buen hombre con su singular ombligo, lo que nos da algo de incertidumbre, es que parece que no volvió de sí mismo... Mucha cosa rara debió de encontrar allá, dentro de su propio ser. Si la pérdida es para siempre, quizá no valga la pena intentarlo, ¿o sí?

Un abrazo, amiga.

GINEBRA dijo...

jejejejeje, muy bueno señorita Tequila...bueno, suele pasar (a unos más que a otros). El ombligo que elegiste es feo de c... yo no lo miraría mucho, pero para éso estaba él.
Yo creo que a todos nos pasa un poco y que mal se ve cuando uno se refleja en este pequeño relato o historieta.
Felicidades por tu destreza, muy buen post. Besos "humildes", jejejeje

Adrià dijo...

hummmm esto sería retroalimentación...el tema egos que hijoputez!

Tequila no podía dejar llamarte la atención el coro de borrachos!

Juas!

Vigilante dijo...

Esto me da que pensar... una vez conocí a una persona que no tenia ombligo, bueno no es que no lo tuviese sino que había cicatrizado de tal manera que no era posible dar con el. Yo he sido una persona egoísta, siempre mirándome el ombligo y olvidándome del resto... Y mi amigo me decía que era difícil mirarse al ombligo si no sabes donde miras.

A veces no sabemos ver mas allá de ese pequeño agujero, cuando el mundo lo forman millones de ellos. De veras lo siento.

Joseph Cartaphilus dijo...

Sonrisa

Sonrisa

Sonrisa

Dichosos labios...

Silvia_D dijo...

Besitos, cariño y feliz domingo.

L.Miranda dijo...

Cuanta realidad tan bien expresada...

L.Miranda dijo...

Como me va a dar igual el ehcho visites mi blog???
Me siento halagado y orgulloso que alguien se pare a"leer" mis historias plasmadas... Y mas aun viniendo de una ARTISTA como tu!
Muchisimas gracias :)

boticcario dijo...

Esta historia me recuerda a, cuando siendo yo pequeño, me dedique a intentar saber si el ombligo tenia contacto con el intestino, a base de meter el dedo. Aun recuerdo los 3 o 4 dias que me pasé con dolor en la zona.

Besos

Caronte dijo...

Mi ombligo es como las Cuevas de Altamira: Profundo, oscuro, con bichitos y Patrimonio de la Humanidad.
Se le echaba de menos por estos lares.
Besos

Antón Abad dijo...

¡Jo, qué ombligo más feo!, menos mal que no tiene pelusas. ¿Mucho Photoshop?; si vuelve a verlo pregúntele qué tal por ahí dentro, que esto pinta muy mal y no pienso andar con mascarilla.

Sirena Varada dijo...

Estoy con el maqui, ¡pero qué ombligo tan feo!
Lo que resulte de la experiencia, aunque sea un desastre, debería valorarse positivamente; no deja de tener su mérito hacer del ombligo un abismo y perderse en él, con la consiguiente pérdida del campo visual.

Un saludo, Tequila

ybris dijo...

Siempre supe, como bien se me dijo, que el misterio más profundo de los ombligos eran las pelusas que irremediablemente se generaban en él.
Pero posteriormente me convencí de que era mucho más profundo el misterio de su profundidad.
Quienes no hacen sino mirárselo acaban perdiéndose en su sima.
Lo malo es que muchas veces ni se dan cuenta de lo perdidos que están dentro de su abismo.

Besos.

Fortunata dijo...

¿Narcisismo se llama? ya viene de antiguo... pero quizá sea una busqueda profunda de uno mismo y si tambien se pierde uno en intrincados laberintos..
me gustó el post
Un saludo

Fortunata dijo...

¿Narcisismo se llama? ya viene de antiguo... pero quizá sea una busqueda profunda de uno mismo y si tambien se pierde uno en intrincados laberintos..
me gustó el post
Un saludo

Electro Duende dijo...

me da ombliguismo leer este artículo

RECOMENZAR dijo...

fascinante tu texto me trajo memorias de bucay mi escritor favorito
besos y vino para vos

Anónimo dijo...

¡Snif snif!... no sé si es una percepción extrasensorial, pero algo huele en esta entrada. No podría decir si a pelusas umbilicales o es que como estamos ya con la caló, se le ha estropeado el post.

Rodrigo D Granados

Bitter dijo...

¿porque me parece que estas demorando demasiado en encontrarte??
se te echa de menos Tequila
te dejo un abrazo

Lúzbel Guerrero dijo...

¡Oiga mi cuate, que ya vamos pa dos meses con ese orificio peludo
La conmino a que cuelgue un nuevo post, o en su defecto cambie esa foto tan fea por una mía con mi slip de leopardo

Silvia_D dijo...

Creo que andamos algo perdidas y no precisamente en el propio ombligo. Te quiero, amiguita, cuídate mucho, vale? Besos

Sweetsugar dijo...

Ey que historieta mas chula!! me ha gustado, está muy curiosa

Un saludo! ;)