domingo, 2 de marzo de 2008

Disección

Qué parte de mi cuerpo, qué órgano me hace recordar? Como muchos sé algo sobre el cerebro, conexiones neuronales, etc pero, por qué un olor, una palabra, una canción te hace retroceder hasta un momento concreto, pasado y sentirlo como presente? qué es exactamente?

Joder con la memoria selectiva. Ésa que almacena y hace recordar sólo lo bueno , borrando aquellos pasajes traumatizantes y que no acabas de aceptar. Pues, perdonen me, pera ya está bien, porque entonces lo que recuerdas no es real. Y de aquí paso al concepto de realidad, a qué es lo que existe y lo que no ,etc... Filosofía en estado pueril pues no tengo conocimientos para profundizar o quizá sí pero me traumatizaron tanto que mi mente los borró por no considerarlos apropiados.

Soy fumadora, diré que moderada para los retractores de este vicio, pero me reconozco viciosa de todo lo enganchable. Como decía suelo encender un pitillo con cierta frecuencia y normalmente pasa lo que tiene que ocurrir , osea nada, pero el otro día se me fue el humo por donde no debía y recordé de golpe mi época de instituto y una conversación con un compañero y cómo trataba de enseñarme a hacer Os con el humo, lo cual me hizo sonreír.

Hasta aquí todo es normal o aceptable, el problema viene cuando en medio de una cena pruebas algo que te transporta al pasado, o cuando en medio de lo que parece el principio de una historia de amor escuchas una canción que te devuelve al pasado con una fuerza que estruja tus intestinos y te deja sin respiración.

El término "memoria selectiva " puede llevar a equívocos etimológicos pues para nada esa selección es controlable. Debería llamarse memoria "te pillé" o en ciertos momentos "memoria- a que jode, eh?".

Me revienta no tener control sobre ciertos momentos de mi pasado. Te pasas meses asimilando, reconstruyendo y re-inventando para que un recuerdo te tire todo por la borda.

Extraña la lentitud con que la vida se mueve.

5 comentarios:

RAÚL dijo...

es que el cerebro tiene muchos repliegues, y allí se esconden bien los recuerdos (los buenos claro, pero también los malos) para saltar en el momento más insospechado.

Ginebra dijo...

Hola Tequila, hola Raúl.
¡qué gracia esa expresión que empleas de memoria a que jode, eh?. pués sí querida, esa existe, ¡vaya que si existe! y aflora cuando crees que lo has superado, nos pasa a todos/as. Pensamos que estamos curados y de repente.... te recuerdan con todo detalle eso que tanto daño te hizo y tantas vendas y tiritas pusiste para aliviar el sangrado.
Forma parte de la vida. no hay que darle la mayor importancia.
Besos miles

Pau Llanes dijo...

Hola... gracias por leerme y por escribirme... ojalá persigas con la mirada... saludos...pau

Ficticio dijo...

Hola, jejej, no acostumbro pero, hola, jejej. No he leido el post pero si otro, lo que quería comentas es que me gusta el título del blog, es como la canción de Alaska, la estrategia falló, jejeje

Saludos

Lúzbel Guerrero dijo...

A mí también me ocurre MI CUATE; pero como tengo un cerebro pequeñito, solo hay dos o tres olores capaces de transportarme:

El pasto quemado para el Verano

El aroma del pinar en la mañana para
la infancia

Las aceras mojadas para el Carnaval

Los malos rollos no huelen, se agazapan para asaltarnos cuando apoyamos la cabeza en la almohada